Frases tramposas…

“Te van a pagar igual”.

Odio esa puta frase. Y odio que esté tan en la lengua de tanta gente. Implica guardarse cosas, darse a medias, dejar en la recámara, y básicamente porque darlo todo no genera mayor recompensa. La odio aunque fuera cierta, pero es que tampoco lo es.

Porque la dinámica de “te van a pagar igual” no es más que una espiral en la que la desidia crece hasta que se nota irremisiblemente, y entonces te dejan de pagar igual. Y lo que más me jode no es que se use la frase internamente para uno mismo, sino que se suele usar en plan consejo, para los demás. No tienes mejor consejo que darme que animarme al escaqueo? Para decir eso no es mejor callarse?

La verdad es que es una frase irritante, pero me da tema no por ella misma, sino por la parecida a ella que me tropecé el otro día:

¿De Que Sirve Dar El Alma
Si Tan Solo Un Golpe De Aire Te Derriba?

Qué grande… suena poética, eh? Aunque parece que va sobre lo mismo, en realidad no. La primera es mucho más reprobable éticamente, porque suena a convertir lo que hacemos en “mera” recompensa. La segunda suena a rendición. Y rendirse no está bien, pero es moralmente mucho más aceptable y disculpable. Efectivamente, muchas veces la vida no es justa con nuestro esfuerzo, y se llega a pensar que no merece la pena, que es en balde… la idea de bajar los brazos llega, y nos rendimos.

Porque realmente lo intentamos, nos esforzamos, nos vaciamos. Y en las pelis y en todas partes está escrito que con esfuerzo todo se consigue, lo cual es otra frase tramposa. En su día, mi profesor de guitarra me dijo que “nunca vas a tocar realmente bien”. Se refería a que me faltaban condiciones: aspecto técnico motriz, etc. En lugar de hundirme y posarla, me juramenté para llegar a tocar bien.

Efectivamente mi profesor tenía razón: no voy a tocar realmente bien, porque efectivamente me faltan condiciones, pero carajo, explotando las condiciones que sí tenía, puedo decir que he llegado a tocar bastante bien. Tengo oído, cierta habilidad para pisar y pulsar con decisión, y armonía natural. En resumen, a la hora de la verdad puedo ser más que resultón con la guitarra, gracias a una buena colección de trucos efectivos que da la práctica. Eso sí, Mark Knopfler siempre estará lejos, como bien supo decirme mi profesor. Si todos entrenando pudiéramos tocar como Mark Knopfler, Mark Knopfler no tendría mérito.

Cuando la vida te va dando las lecciones crueles sobre lo que se consigue y lo que no, ya va siendo demasiado tarde. Con cada golpe en forma de meta no conseguida te caes, y te haces más duro y menos “auténtico”. Porque yo creo que todos tenemos “de serie” el esfuerzo como valor positivo sin más. Es lo natural. Y se nos va quitando, pero en realidad es una pose. Para no sufrir, para no desengañarse, para no cansarse. Aunque por dentro seguimos pensando que las cosas que hacemos se merecen todo nuestro esfuerzo, por fuera nos rendimos.

Y esa rendición “contra natura” al final se vuelve contra nosotros, porque luego nos culpamos de nuestra debilidad. Nadie mejor que nosotros sabe hasta donde podemos llegar, cuanto es exactamente lo que ponemos en el asador. Y aunque nos llenemos la boca de razones para aflojar, si llegamos a hacerlo inmediatamente seremos conscientes de nuestra miseria. Y la multiplicaremos y nos castigaremos en balde. En linea con lo que vengo a comentar en mi maravilloso post “Fallaste, pibe, eres lo peor“. Hay que ver, qué piazo de posts me salían antes. :-D

En esas frases que disculpan el jugar a medio gas, falla todo desde el principio. Porque darlo todo no es el medio: es la meta. Cualquier cosa que hagamos en la vida, debemos implicarnos como mejor podamos, porque sí. Sin recompensa. Porque es así como hay que moverse: dejando el alma. Dando nuestra medida. Y cuanto más nos importe lo que hacemos, con más razón. Y cuanto menos nos lo recompensen desde fuera, más mérito tendrá y más valor. Porque no tiene nada de bueno bajar los brazos. Porque lo que queremos es ser felices, y para eso hay que hacer las cosas con el corazón, con las entrañas.

Y es que además, es la única manera de conocer nuestras limitaciones. Y no hay nada más necesario en la vida que conocer las propias limitaciones. Es el secreto real de la felicidad. Y es lo primero para poder superarse. Porque no es cierto que ser consciente de nuestras limitaciones tenga que ser triste. Todos tenemos límites. Para unos son más cercanos y para otros son más lejanos. Y es un hecho que no ser supermán no es tan terrible. Sólo faltaba.

Si no llegamos, pues no llegamos. Pero si lo hemos dado todo es cuando podemos saber que no llegamos. Y es cuando se puede asumir sin derrumbarse. No llego, pero joer, llegué hasta aquí y no puedo dar más. Por dentro eso se sabe, y si realmente haces las cosas poniendo toda la carne en el asador, realmente dará igual si consigues la meta o no. No serás infeliz. Porque ver el asador con toda la carne ya es un logro. Porque no hay más carne que la que hay en el asador. Y si es así, nadie te podrá poner un pero a lo que haces. Ni tu mismo. Porque está todo ahí. donde lo ves, en el asador.

No sé vosotros, pero yo cada vez que soy consciente de que algo que quiero no pongo el alma para conseguirlo, se me clava un dardo que tarda en curarse. Si no se implica uno, las metas logradas valen menos.

PD: si de la lectura de éste texto llegáis a la conclusión de que “por lo tanto basta con darlo todo, y si es así ya está”, es que no me he explicado bien. Hay que exigirse dar lo mejor, hay que buscar el límite, pero para dar un paso más. No para decir “hasta aquí he llegado”. Cuando todo nuestro esfuerzo no nos basta, cuando no lo conseguimos, es imperativo conocer las causas y tratar de evitarlas.

Actuando así, cada vez seremos mejores, y las caídas no nos impedirán levantarnos de nuevo. :-) Quien nos quiere gustosamente nos levantará del suelo una y mil veces, pero confía a la vez que podremos levantarnos solitos. No le demos trabajo a quien nos quiere.

Otra PD: Foto “robada” del fotolog de Porti. Justo es decirlo.

5 pensamientos en “Frases tramposas…

  1. :-) Vaya producción que tienes últimamente… no doy abasto a leer. Y cuando leo, siempre pienso: “jo, tia, qué post más guay”…. y para no repetirme no te lo digo…..

    … ais. :-)

  2. uhmmm…
    Bueno, creo que he entendido lo que quieres decir, pero…
    el problema esta en que muchos no conocemos nuestras limitaciones.
    O no queremos conocerlas, bueno, no sé, yo sé que no seré Knopfler porque me tiro tres horas para sacar la primera estrofa de una canción pero la satisfacción al menos para mi es superar esos límites, vaya, hacerlo en dos horas y media! xD
    no se si m’explico, (toma catalanada)

    un besazo!

  3. Ramma vas a traumarme!
    que esto es el problema de tener mi edad.
    De verdad que tendrias que ver la presion que llevamos encima, tampoco lo digo para nose… tener una excusa a la que acudir si algo va mal porque si suspendo es culpa mia, pero si no subo algo mas de un punto mi media no podre hacer lo que quiero, y tu sabes que no suelo ser…. digamos muy teenie, ni muy niñita de papa, pero para que yo diga que voy estresada es que nos meten estres.

    y el soñar despierta, es un reclamo a tiempo para mi, porque los estudios no lo son todo, bueno, creo que no me he explicado bien en el post

    un bso

  4. Sí que te has explicado, si…. :-)

    El que no se ha explicado he sido yo en el comm. Carajo, iba a ritmo de “pri”, no se puede parar uno mucho a pensar…. :-p

    PD: ¿quién lo desmestizará? el carnicero que lo haga chuletitas, menudo cabrón será.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s