… se acaba, carajo. Ya no estoy de vacaciones. Mañana es el primer madrugón, del primer lunes de 47, que seguirán a 47 domingos como el de hoy.
Estas vacaciones se merecen un post dedicado a ellas, que caerá. Pero hoy ando vago, de relax y con poca intención de masticar demasiado un post en condiciones.
En realidad las vacaciones éste año han sido muy extrañas, porque debido a haber dicho “SI”, estoy ocupadísimo casi todos los días del mes, y sobre todo desde el día 20. La consecuencia de haber dicho “sí”, es que éste año voy a ser (ya soy) entrenador de fútbol. Y eso exige mucha dedicación, sobre todo al principio. El día 20 empezamos la pretemporada, y ésta semana ya tuvimos entrenamientos, coronados con la disputa de un torneo de pretemporada en Tudela Agüeria.
Así que desde el día 20, interrumpía puntualmente mis vacaciones para asistir al Pepe Quimarán, mi estadio, y posteriormente una vez terminado el trabajo, de vuelta a mi pueblo. Es lo que tienen las vacaciones: la noche cunde, y se puede valorar como bueno, el hacer un viaje a las 12 de la noche para llegar a las 2 de la mañana, porque a esa hora hay gente que te espera en vacaciones.
En suma: mañana empieza un nuevo año, donde tendré menos tiempo libre que antes, pero no necesariamente menos cosas que contar. Espero que la actividad de éste blog (y los otros que mantengo) no sólo no se reduzca sino que se amplíe.
Hala, a prepararse para el último acto de las vacaciones: una cena potente con gente de Gijón. Y mañana, a trabajar.
Este blog queda oficialmente retomado tras las vacaciones. Bienvenidos a todos.
PD: ¿a qué equipo entreno? Hay pistas en el post para averiguarlo…
Venga, indagad….
una pista cojonuda es el nombre “Pepe Quimarán”. Definitiva, de hecho.
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