Pero ¿por qué?

… Es algo que se hace. El mundo lo hace. No es nada raro. La gente lo hace. La mala gente, la gente normal e incluso la buena gente. Es incluso habitual. Conozco casos realmente por todas partes, en todos los momentos de mi vida, incluso conozco casos que desearía no conocer. Creo que he sido víctima alguna vez, aunque realmente no tengo confirmación definitiva.

Yo no lo hago. Nunca lo hice. No me gusta que se haga. Nunca me gustará. Nunca lo disculparé. Aunque, como es algo tan “extendido” y tan natural, y tan de todo lo que dije antes, pues tengo que vivir con el hecho de que se hace, de que está ahí, y no puedo ni debo darle la trascendencia que me pide el cuerpo. Porque hasta la gente más maravilllosa lo hace, así que lo acepto. No voy a ser yo el más listo de la clase. Sigue leyendo

Se vá…

…haciendo mayor.

Conozco a ésta señorita desde que era muy, muy joven (que lo sigue siendo, pero de aquella mucho más) y ya por entonces (mucho antes de que yo tuviera la edad que ahora tiene ella) me parecía una persona extraordinaria, por su “fondo” de persona mayor entre otras muchas cosas.

Y ahora que ya es mayor es aún más extraordinaria, porque tiene un “fondo” de persona, cada día que pasa, más joven. En el mejor sentido de la palabra. Y es que es imposible no verla con buenos ojos. Sigue leyendo

Frases tramposas…

“Te van a pagar igual”.

Odio esa puta frase. Y odio que esté tan en la lengua de tanta gente. Implica guardarse cosas, darse a medias, dejar en la recámara, y básicamente porque darlo todo no genera mayor recompensa. La odio aunque fuera cierta, pero es que tampoco lo es.

Porque la dinámica de “te van a pagar igual” no es más que una espiral en la que la desidia crece hasta que se nota irremisiblemente, y entonces te dejan de pagar igual. Y lo que más me jode no es que se use la frase internamente para uno mismo, sino que se suele usar en plan consejo, para los demás. No tienes mejor consejo que darme que animarme al escaqueo? Para decir eso no es mejor callarse?

La verdad es que es una frase irritante, pero me da tema no por ella misma, sino por la parecida a ella que me tropecé el otro día:

¿De Que Sirve Dar El Alma
Si Tan Solo Un Golpe De Aire Te Derriba?

Qué grande… suena poética, eh? Aunque parece que va sobre lo mismo, en realidad no. La primera es mucho más Sigue leyendo