… Es algo que se hace. El mundo lo hace. No es nada raro. La gente lo hace. La mala gente, la gente normal e incluso la buena gente. Es incluso habitual. Conozco casos realmente por todas partes, en todos los momentos de mi vida, incluso conozco casos que desearía no conocer. Creo que he sido víctima alguna vez, aunque realmente no tengo confirmación definitiva.
Yo no lo hago. Nunca lo hice. No me gusta que se haga. Nunca me gustará. Nunca lo disculparé. Aunque, como es algo tan “extendido” y tan natural, y tan de todo lo que dije antes, pues tengo que vivir con el hecho de que se hace, de que está ahí, y no puedo ni debo darle la trascendencia que me pide el cuerpo. Porque hasta la gente más maravilllosa lo hace, así que lo acepto. No voy a ser yo el más listo de la clase. Sigue leyendo